En esta guía comparto algunos de los consejos de la Guía práctica para salir a flote de mi libro “Desde el fondo del mar. Así me recuperé del asesinato de mi mamá Diana Turbay”. Son pequeños hábitos que he ido aprendiendo y cultivando a lo largo de mi vida. Algunos procuro practicarlos todos los días, otros, los activo en caso de emergencia. Estos son algunos de los más básicos, espero que para ustedes sean igual de útiles.

Ante una crisis o una situación dolorosa es tentador postergar dar el primer paso hacia una solución porque implica darle la cara al problema, y la sola idea nos espanta. Sin embargo, he aprendido que es clave tomar acción y decisiones. Es verdad que para eso hay que ser valientes, pero la alternativa es llevar una vida basada en fantasías, o incluso sin quererlo darle la oportunidad a los problemas de crecer y empeorar. Dar el primer paso es haber logrado gran parte del camino.

Si estamos vivos es porque sabemos respirar, pero puede ser más que un reflejo instintivo. Podemos convertirlo en una herramienta para nuestro beneficio sobre todo en situaciones de estrés. Siempre le digo a mis hijos que en el buceo la fórmula es 30% cuerpo y 70% mente. El cerebro es muy poderoso y debemos aprender a activarlo, a usarlo y a confiar en él.

Hay una delgada línea entre la determinación y la terquedad, y esta última puede ser un laberinto sin salida que nos lleve a la desesperación. Tanto en el trabajo como en nuestras vidas personales tener la capacidad de reconocer cuándo algo debe cambiar y tener la capacidad de adaptarnos al cambio es determinante para darle la vuelta a una situación que parecería no tener solución y convertirla más bien en una oportunidad. No solo una oportunidad para “sobrevivir” a una crisis si no una oportunidad para mejorar nuestras vidas o el curso de nuestros trabajo.

Constantemente hablo de la gratitud. Resulta necesario establecer un diálogo con lo positivo, resaltar siempre lo que nos da la vida, en lugar de pensar en lo que nos quita. La gratitud significa reconocer que, sin importar lo difícil de la situación, siempre podemos encontrar algo bueno en medio de la oscuridad.