La exposición prolongada al sol puede provocar una reacción cutánea inflamatoria aguda, más conocida como insolación.

  1. ¿Cómo reconocerla?

– Enrojecimiento de la piel.

– Calor local o dolor.

– Edema o inflamación.

– Descamación.

– En casos agudos puede llegar a producir fiebre, escalofríos, sudoración, dolores musculares, náuseas y vómito.

  1. ¿Qué hacer?

– Aplicar compresas frías.

– Rehidratarse con agua fresca o soluciones ricas en hidro-electrolitos (1 litro de agua + 1 cucharada de sal + 8 de azúcar).

– Cuando enfrentas un caso agudo, debes consultar de inmediato a tu médico.

  1. Consejos:

– Usa a diario protector solar resistente al agua.

– Aplícalo 20- 30 minutos antes de la exposición al sol y repetir a las 2 o 3 horas.

– Usar gorro, gafas, lentes de sol, mallas y ropa adecuada cuando estés expuesto a altas temperatura.

– Evita el contacto directo con el sol entre las 12m y 4 p.m.

 

– En caso de que tengas quemaduras leves por exposición al sol, puedes aplicarte acetato de aluminio.

 

Recuerda:

– Lavarte las manos con agua y jabón antes de comer y después de ir al baño, para evitar enfermedades estomacales.

– Prepara alimentos con agua hervida.

– Lavar con agua todas las frutas y verduras que vayas a consumir.

– Consume alimentos bien cocidos o fritos.

– Acude al médico ante casos de diarrea, náuseas o vomito.

Ante cualquier síntoma consulta a tu médico y evita la automedicación.

 

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