Al hablar de la Pascua encontramos miles de historias que dan origen a la tradición. Los relatos, en su mayoría, se basan en creencias religiosas y culturales. El conejo se ha convertido en un símbolo de conmemoración, que a pesar de ser un mamífero, esparce huevos de chocolate pintados con vivos colores en la mayor parte del mundo el domingo de resurrección.

Una de las leyendas dice que Jesús murió y un conejo se quedó dentro de la sepultura, al pasar los días vio algo sorprendente, el hombre se levantó, dobló las sábanas con las que fue envuelto, quitó la entrada y salió. El animal se comprometió con Dios a esparcir su legado por lo que lleva huevos pintados de colores para demostrar vida y alegría.

En Alemania se cree que el origen se remonta a las fiestas anglosajonas pre-cristianas en las que el conejo era símbolo de fertilidad. También se asocia a la diosa Ester a quien se le alababa en el mes de abril por las fiestas de primavera en Europa. Con el paso del tiempo la tradición fue cambiando y se incluyó la figura del animal en semana santa y para el siglo XIX se empezarían a fabricar conejos de chocolate en el país.

En la actualidad más que representar a la religión cristiana se ha vuelto una tradición que permite integrarse con otras personas a través de juegos y regalos. Estados Unidos es uno de los países que más celebran esta fecha, a raíz de esto han creado un juego que trata de esconder los huevos de Pascua por toda la casa, el miembro de la familia que más reúna gana.

El gobierno de Estados Unidos también celebra y reúne cerca de 30.000 personas en el jardín de la Casa Blanca, esta son seleccionadas previamente en una lotería que se realiza a principios de año. El evento se celebró por primera vez en 1878 durante la administración del presidente Rutherford B.Hayers.

Etiquetas : recientes