Para la mayoría de los niños empezar a escribir puede convertirse en una tarea relativamente complicada, para esto debemos fomentar las capacidades de su imaginación y ayudarles a explorar y soñar despiertos. Podemos utilizar muchos elementos como: el diario vivir, problemas comunes, juegos, mundos que quieren visitar o tan solo la descripción del señor que habla en la radio; estos son pequeños ejercicios que ayudan a nuestros hijos a despertar el amor por la escritura.

En la primera etapa de la vida, los pequeños pueden comenzar por una rutina diaria de  lectura en voz alta por parte de los padres, donde ellos actúan los cuentos, hacen los sonidos de los animales y muestran un gran deleite por la historia que leen, así ellos empiezan a ver la lectura como un momento de diversión.

Es importante hacer ejercicios didácticos para que nuestros hijos desarrollen habilidades de interpretación e interactúen.

Los primeros elementos que puedes usar para contar historias deben tenerse en cuenta según su edad; plastilina para los primero años, crayones, colores, témperas y cuando tengan la edad de 4 a 5 años, que es cuando ellos empiezan a escribir, pueden utilizar lápices e incluso esféros de colores. También es importante hacer ejercicios didácticos para que nuestros hijos desarrollen habilidades de interpretación, interactúen con dibujos en los cuales ellos, reconozcan objetos, colores y puedan repetirlos en orden para crear pequeñas oraciones y así estimular su capacidad de retener información.

Siempre es importante que ellos mismos escojan el tema sobre el que quieren escribir o leer, esto permitirá que lo lo hagan con conocimiento y fluidez, y más importante aún, no hay que decirles que algo está mal o que lo deben cambiar. Cada uno debe desarrollar una manera única de expresarse.

Algo que les ayudará como punto de partida para crear sus propias historias son las películas, entonces, teniendo en cuenta los gustos de los niños, pueden sentarse a ver una película  y una vez terminada, pueden hablar con ellos sobre su parecer de la misma y con base en esto, pedirles que les cuenten por medio de dibujos y escritos lo que más les gustó de la historia y para desarrollar su creatividad, pueden escribir un final alternativo para la película.