Dormir se ha convertido en una necesidad pasajera, olvidamos que nuestro cuerpo lo necesita para recuperar energía; por eso es la cita que debemos cumplir con nosotros mismos; a veces el periodo de descanso lo usamos para otras ocupaciones porque el tiempo no nos alcanza, tomamos decisiones apresuradas en las que casi siempre el sueño pasa a un segundo plano.

Vivimos en la era de las ocupaciones, el Internet, el entretenimiento, el avance de los dispositivos nos hacen olvidar las 8 horas mínimas recomendadas de sueño. El sueño significa más de lo que crees, es necesario recuperar energías pero también se realizan múltiples procesos como la eliminación de los radicales libres, la regulación metabólica, inmunológica y endocrina, la consolidación de la memoria y procesos que nos permiten mantener nuestro organismo sano.

Si comienzas a respetar y a darle el lugar que se merece tu cuerpo, podrás notar grandes cambios en tu salud corporal y mental, dormir bien te beneficia más de lo que crees, con las horas adecuadas de sueño notas una mejora en tu sistema cardiovascular, se consolidará más tu memoria, reorganizarás la información que tienes en la cabeza, tu cerebro extraerá los datos más importantes y relevantes, tendrás nuevas idas, serás más creativo además de aumentar tu resistencia física, disminuirá la fatiga, manejarás mejor tus emociones.

Durmiendo tan solo ocho horas también podrás fortalecer tu sistema inmune, serás más feliz, reducirás considerablemente la inflamación interna, ayudarás a que tus heridas se curen más rápido y de manera natural, perderás peso, tendrás una piel más tersa y por último pero no menos importante, disfrutarás un índice de vida más longevo.